A lo largo de los años hemos visto ataques cibernéticos masivos a marcas reconocidas como Ashley Madison, Target, Sony y Home Depot; sin embargo, no todos los ataques están dirigidos contra corporaciones. Algunos de los ataques más notables de la actualidad ocurren en las aulas modernas, a medida que más procesos escolares se integran en internet y, quizás más importante, a medida que los estudiantes se vuelven más hábiles en el arte de la piratería.
Un ejemplo concreto: recientemente se denunciaron dos incidentes separados en los que estudiantes intentaron comprometer la integridad de las redes subyacentes de sus escuelas.
El primer caso, En un ataque perpetrado en Nueva York, un estudiante de 17 años vulneró la red de su escuela para intentar mejorar sus calificaciones. Como resultado, los números de identificación escolar y la información de contacto personal (nombres y direcciones) de los estudiantes se hicieron públicos. Mientras tanto, en Wichita, Kansas, una escuela pública Actualmente se está investigando quién intentó hackear su sistema de red interna. Como resultado de este intento de ataque, la escuela se vio obligada a desactivar temporalmente algunas computadoras del distrito, lo que afectó tanto a estudiantes, padres como a administradores escolares.
Una madre, por ejemplo, declaró a la prensa que conoce a muchos padres, incluida ella misma, que usan los sistemas informáticos de la escuela para supervisar a sus hijos; por lo tanto, el ataque afectó su nivel de visibilidad sobre la vida escolar de sus hijos. "Es fácil ver si les faltan tareas y poder corregirlas antes de tener que esperar a las reuniones para que los profesores te lo digan", explicó.
Los administradores escolares no consideraban estos ataques tanto una preocupación de seguridad como una molestia; sin embargo, estas infracciones representan sin duda una amenaza para las escuelas hoy en día. Quizás aún más importante sea la enorme oportunidad que estos jóvenes hackers ofrecen como futuros miembros del mundo laboral.
Algunos de los atacantes más hábiles de la actualidad aún no se han graduado de la secundaria, pero muestran una afinidad por la seguridad de la red que debe fomentarse y fomentarse en un entorno saludable. Dado que Estados Unidos sufre una escasez de profesionales de TI cualificados capaces de realizar tareas como identificar y eliminar vulnerabilidades de red, la creciente reserva de talento actual podría muy bien representar la próxima generación de profesionales capaces de cerrar esta brecha.
Desde mi perspectiva, este tipo de estudiantes tienen excelentes oportunidades laborales al alcance de la mano. Si realmente les interesa incursionar en el mundo digital, mi sugerencia sería la siguiente: no cambien sus calificaciones; construyan un laboratorio en casa, busquen capacitación o un mentor, o busquen un programa de educación superior especializado que les permita convertir su curiosidad en una carrera muy lucrativa. El mundo necesita personas con estas habilidades.
Los estudiantes de hoy podrían representar el personal de TI más calificado del mañana, pero sólo si sus habilidades se fomentan y alientan de manera positiva.

